Alguna vez oí por ahí que las opiniones son como las colas: todo mundo tiene una! Me dió mucha risa la expresión pero es verdad... con el embarazo he oído tantas pero tantas opiniones pedidas y no pedidas de tantos tópicos, que a la única conclusión que puedo llegar es a la que cada quién tiene sus opiniones muy personales y pues cada quién lo que mejor le acomoda. Osea, lo que quizás funciona para una mujer y su bebé no funciona para mí y visceversa.
A principios de este año organizé un
baby shower a una amiga. Hubo todo un choque cultural y opiniones fueron y vinieron. Alrededor del mes de julio, unas amigas gringas que tengo vinieron a visitarme y ya tenian el plan de que me iban a organizar un baby shower para mi también. Mi amiga a la que yo le hice el baby shower también iba a ayudar. No se pudieron poner de acuerdo en la fecha porque las gringas iban a ir a Austin y a Los Angeles, sus respectivos
hometowns, mientras que mi amiga a la que le organizé el baby shower iba a ir a Brasil de vacaciones. Así que al último preferí que las gringas me organizaran la fiesta y la otra me la debiera para "la próxima"
La pobrecita se sentia muy culpable por no organizarme nada, dijo que no era justo que yo le hubiera hecho fiesta y ella no me hiciera a mi, para mi todo esto era totalmente equis, yo no le hice la fiesta para que ella me hiciera una a mi... pero bueno, un día estaba yo en el trabajo y me habló para decirme que tenia unas cosas que me quería dar. Vino y que va sacando del carro una bolsa negra de esas para la basura llena de ropa para bebé... casi nueva porque su niña nació pesando casi 5 kilos, 4800 grs o algo así, y la ropa de recién nacido ni la usó, la otra nomás la usó poquitas veces y a los 3 meses ya pesaba como si fuera bebé de 6 meses o algo así.. el caso que la bebé estaba gordisima y a mí me iba a tocar todo. La ropa estaba lavada y en muy buenas condiciones y casi toda en colores neutrales porque como no sabian si era niño o niña pues compraron en colores café, verde, amarillo.. colores de esos unisex. No sólo me dió la bolsota de ropa, también me dió una cajota llena de bolsas de pañales, toallas sanitarias, shampoos, crema, aceite y toallitas para bebé, y otras cosas nuevas, sábanas para la cuna, un osito de peluche, y toallas de baño.
Mi cuñada vino y me trajo una carreola que sí le acepté porque estaba casi nueva, resulta que se embarazó dos veces en el mismo año y mejor se va a comprar una carreola de esas que caben dos bebes, y me regaló la que ella usó con el primero. Nomás la usó pocos meses y pues yo la veo y hasta la llantas se ven seminuevas y todo se ve bastante conservado... pues muchas gracias cuñadita!!
Otra gente del trabajo me han ofrecido cunas, andadores, asientos para el carro, etc.. pero yo me he puesto mis moños y no les acepto cualquier cosa que ya está lista para tirarse a la basura. Tengo la impresión de que en este país la gente tiene tanto dinero que compra muchas cosas nuevas que después no necesitan, luego ponen todas estas cosas usadas en sus áticos y en sus sótanos, luego se les llenan sus áticos y sótanos de muchas cosas y después andan buscando haber a quién les dan las cosas porque les da mucho remordimiento tirar cosas que en realidad están buenas. Otras cosas no están tan buenas pero tienen valor sentimental. Ya he hablado de este tema en otras ocasiones de como los noruegos guardan todo y tienen lleno de mugrero y medio.... así que no voy a adentrarme otra vez en el tema. Por eso he negado algunos de los regalos que me quieren hacer y lo hago sin sentirme mal porque así es en este país. Yo misma la ropa o zapatos que no quiero los mando a Rusia o Ucrania, mi marido tiene un amigo que maneja un trailer cada año y lleva la ropa y zapatos a la gente pobre. Los aparatos electrodomésticos esos si los he tirado porque ya nadie quiere por ejemplo una pantalla de computadora o una televisión que no sean planas.. otras cosas las llevo a una tienda de cosas usadas que tenemos en el centro, ahi van por ejemplo muchachitos de 18 años que se van a la universidad, ahi compran sus mueblecitos usados, o también las parejas jóvenes de novios que se cambian a vivir juntos, o los inmigrantes que acaban de llegar a Noruega. Yo compro en esa tienda trastes o floreros o libros... a veces uno se encuentra dos que tres tesorillos.
Y bueno, yo nunca he sido de esas personas que compran cosas caras o de marca, o que quiero todo nuevo, y pensé que mi bebé no iba a ser la excepción, no estoy de acuerdo en que un buen padre es el que le compra las cosas más nuevas o en mayor cantidad a sus hijos, yo he comprado lo que considero es necesario comprar, y lo he comprado por ejemplo en Ikea o tiendas asi baratillas, nada de zapatitos marca adidas, o calcetincitos marca harley davidson o ropita marca ralph lauren como he visto a dos que tres bebés...
Mis amigas gringas mandaron las invitaciones a mi lista de 40 invitadas. En mi opinión muy personal yo consideré adecuado invitar a TODAS la mujeres de mi trabajo no importando que las conociera mucho o poco, se me hace excluyente invitar a unas si y a otras no, yo tenia como intención que todas se sintieran incluídas y que pasaramos un buen rato juntas, igual y como trabajamos juntas pues era una buena oportunidad para conocernos mejor. Pero a los pocos días de que repartí invitaciones uan compañera me hizo llegar unos comentarios de que a algunas mujeres les habia dado la impresión de que yo nomás las habia invitado únicamente por interés de que me dieran regalos. Me molestó bastante el comentario, y expliqué que no, que en realidad yo tengo dinero para comprar todas mis cosas, y que para mí era importante tener esa fiesta porque es una tradición en mi pais, copiada a los americanos y todo lo que uno quiera, pero al fin de cuentas que en México se hacian baby showers y que para mi tenia valor sentimental el tener una fiesta así. También les dije que yo soy una persona social y me gusta ir a fiestas y reuniones y que se me hacia muy buena idea juntarnos y hablar cosas de maternidad, intercambiar experiencias y que yo estaba interesada en oír sus experiencias en cuanto al embarazo, pero que al final de cuentas que vaya la que quiera ir, y la que no quiera pues no, y ya. Al final nomás 23 de las 40 vineron a la fiesta. Unas tias de mi marido estaban sorprendidisimas que yo aceptara regalos
antes de que naciera la bebé, según lo que piensa la gente aqui en Noruega es que es de mala suerte recibir regalos antes, porque que tal si el bebé no vive y uno se queda con todos los regalos. Yo les dije que en mi opinión no estoy de acuerdo con ellas, ya que la vida nadie la tiene comprada, por ejemplo les dije, ustedes de todas formas compran cosas antes que nazca el bebé, no? y los bebés tienen las mismas probabilidades de morir aunque hayan recibido o comprado la ropita, cuna, carreola, etc. Y si nos vamos a poner a pensar en el futuro pues tampoco se puede organizar nada, que tal si nos morimos? Pero entiendo a las pobres señoras, cuando ellas tuvieron sus hijos pues la taza de mortalidad era más grande y a lo mejor ni se encariñaban con sus chamaquitos porque ya milagro era que saliera vivo y la mamá no se muriera desangrada. Cada cabeza es un mundo... también les dije a las tias de mi marido que si no querian pues que no vinieran y ya, y se los dije con mucho respeto y en buen tono, muchas de ellas me dijeron que mejor ellas preferian venir a visitarnos y conocer a la bebé cuando nazca, y que entonces sí me traían regalo.
Lo que nos lleva al siguiente choque cultural: resulta que aqui cuando nacen los bebés viene la gente de visita, vecinos, conocidos, compañeros de trabajo, para hacerles la lista corta, gente que me conozca y que me tenga la suficiente confianza de venir hasta mi casa. Lo malo que he oído que vienen sin avisar y relativamente a cualquier hora, porque con eso que estamos en incapacidad pues significa que estamos en casa todo el día. Mis amigas extranjeras que están casadas con noruegos me han contado las historias de terror, una de ellas dice que llegó a las 8 de la noche a su casa con el bebé recién nacido del hospital, y que estaba rete cansada y lista para meterse a la cama y nada, que llegan las primas del marido que para saludar y conocer al bebé y se quedaron hasta pasada la medianoche, que mi amiga se tuvo que poner a hacer café y preparar unas galletitas o algo que dar de comer a "las invitadas" y así fueron los demás días, gente llegando sin avisar y mi amiga rete cansada y convaleciente preparando almuerzos y cenas y haciendo café y comprando galletitas para dar a los invitados.
Ya me puse a hornear unas galletas de chocolate que tengo en el congelador para cuando a mí me toque... supongo que yo también tengo que respetar las costumbres de la gente esta... jejeje
CONTINUARÁ.......