Continuando con el post pasado de mis traumas matrimoniales y emocionales, el otro día estaba pensando que quizás fué una mala decisión haberme casado tan joven. Acababa de cumplir 22 años cuando lo hice y sin saber me amarré a una sola persona por el resto de mi vida. Algunos días se siente fabuloso y otros dias pesa como una condena de cadena perpetua en el pasillo de la muerte de alguna cárcel de alta seguridad.
A veces tengo ganas de conocer otra gente de mi entorno, tengo a veces ganas de ser libre y salir un fin de semana y saber que puedo hacer lo que yo quiera porque soy soltera. Eso me pone triste porque es algo que no puedo tener. Me considero creyente en Dios y le temo. Mi fe no es tan buena, hay veces que me pregunto si realmente Dios existe y si todo lo que dice la biblia es cierto y si es realmente cierto que el adulterio es un pecado. No creo que Dios se enoje si nomás pruebo una sola vez... pero luego pienso: no, claro que es incorrecto. Creo que cimentar una vida o tomar decisiones basados en emociones es lo peor que puedes hacer. Siempre hay que vivir pensando con la cabeza y en base a los valores morales y éticos que uno tiene. Y este "sentimiento" de vivir la vida loca por un fin de semana o una ocasión no es una buena decisión. Pero a veces es muy fuerte.
A mi trabajo vienen muchos inspectores de diferentes partes de Noruega e inclusive de otras ciudades del Reino Unido para revisar el producto que nos compran y ver la documentación. La gran mayoría de las veces son viejillos cincuentañeros con barriga y bigotes. Y el año pasado, quizás el otoño pasado, me dijeron que pasara a la oficina de los visitantes, donde les asignan a los inspectores un cubículo para que hagan su trabajo de revisión. Me dijeron lo que normalmente me dicen, que les lleve los folders del proyecto que van a revisar y me ponga de acuerdo en qué y cómo van a revisar los documentos. Y ya, fuí a la oficina, pero cuando voy entrando, para mi sorpresa no era un viejito panzón, era un joven, delgado, guapísimo, de Suecia. Estaba vestido a la moda, traía un look de skater o músico, una camisa de cuadros roja, un pantalón de mezclilla aguado y deslavado, el cabello un poco largo, rubio, los ojos súper azules, parecía modelo de alguna revista. Como hacía muchos años que no me daba un "crush" como esos, me puse rete nerviosa y empezé a actuar como niña quinceañera, me puse roja, empezé a decir bobadas, el corazón me latía más fuerte, dije más bobadas, y para salir de ellas decía todavia más. Yo nunca hablo cosas privadas con ningún inspector, sólo cosas de trabajo, pero de repente la vergüenza se me convirtió en decir tonterías, le empezé a platicar mi vida y le conté de donde soy, que hablo español, le pregunté que si el sabía y me dijo que si, que poquito y luego le pregunté que me dijera algo en español pero no quiso porque le dió pena. Obvio, le dije que soy casada, pero es porque mi marido es una parte tan arraigada a mí que cualquier incidente o tema de conversación, sale algo que mi marido y yo experimentamos o vivimos juntos. Pero se me hace que el sueco notó que me gustó, porque él también se puso nervioso y ruborizó. Me dió su tarjeta de presentación y ví que era ingeniero con master en ciencias, con todos sus datos. No tiré la tarjeta, la guardé en mi cajón del trabajo. Y ahí se quedó en el olvido por 6 meses aproximadamente, ya nunca volví a pensar en él ni una sola vez, hasta ayer que como siempre se repitió la misma historia, sólo que esta vez fué él que se acercó a mi escritorio.
- Hola.. señora samsonsen??
Ni habia reconocido su voz, pero cuando me volteé, sentí que me dieron un golpe en el estómago y el corazón saltó. Esta vez había cambiado de look. Traía unos lentes gruesos, retro, como estilo de los cincuentas. Se había cortado el cabello, traía la partidura a un lado, y el peinado lambido, como de nerd de los cincuentas. Vestía un suéter gris claro, y abajo del suéter traía una camisa de cuadros azules, cerrada hasta el último botón. Los ojos súper azules resaltaban a través de los lentes. Guapisimo. Como si pusieras a un modelo papasote en ropa de abuelito. Con ganas de arrancarle toda la ropa y comértelo de una sola mordida. Me empezó a dar calor. Mucho calor. Sentí cosquillas por todo el cuerpo. No entiendo realmente como las demás mujeres de nuestro trabajo hablan con él como si fuera una persona más, sin ningún pegue, era para que las mujeres se tiraran al piso nomás de oírlo que viene en camino.
Pero esta vez creo que logré portarme profesionalmente y hablamos sólo de trabajo. Me dijo que le mandara por email los documentos a revisar y ya, equis, no se me ocurrió nada que decir y tampoco quise portarme otra vez como niña adolescente enamoradiza.
Me da gusto poder decir que pude controlar mis instintos carnales, pero al mismo tiempo me arrepiento con todo mi corazón. Si yo hubiera crecido en otro tipo de familia sin valores pues desde cuando que le hubiera hablado por telefono y averiguado todo de su vida. Bueno, de hecho lo hice, por medio de la redes sociales. Supe que estudió en los EUA, que es de Gotemburgo, tiene un hermano, no es casado, vive en el este de Noruega. Mejor dicho, si yo fuera otra de plano lo hubiera invitado a salir y me lo hubiera echado al plato enterito, pero realmente no puedo, porque yo amo a mi marido y lo respeto, a veces me saca canas verdes pero a pesar de todo lo amo, es un amor estable y bueno y duradero, aunque a estas alturas se esta volviendo aburrido, por eso es que me sentí atraída por otro. Cuando uno está realmente enamorado y satisfecho, pues se vuelve como ciego en esas cosas de la quimica y la atracción física, se pierden las antenas totalmente, o bueno, a mí me pasó así, y por 8 años de estar casada y sólo estar atraída por mi marido, de repente se me aparece este hombre salido de los anuncios de calzones masculinos de Calvin Klein y me revuelve el tapete de una forma que hacía mucho no habia experimentado. Cómo me gustaria decirle que me encanta y que tengo un crush con él y darle un besillo nomás para que se me pase la loquera, o quisiera tener algo con él y después borrarlo como algún error en con teclado. Cómo quisiera. Pero es imposible. Mi consciencia y mi temor de Dios no me dejan.
Hubo un tiempo que mis padres tuvieron problemas en su matrimonio. Mi papá andaba de galán con una muchacha de mi edad. Mi mamá lo perdonó. Me acuerdo que cuando supe, tuve mucho rencor hacia él. Pensé que los hombres son unos cochinos y que mi mamá nunca debió perdonarlo. Quería que a mi papá se le expulsara de la familia o castigarlo en cierta forma negarle que hablara con cualquiera de nosotros. Pero supuse después que los problemas de dos, se deben arreglar entre ellos dos. Mi mamá, como dije, lo perdonó y yo que sepa pues continuaron con su vida normal. Los padres no siempre les cuentan todo a sus hijos y nosotros los hijos no tenemos ni idea de lo que hay adentro de la relación de los padres. Ahora me gustaría decirle a mi papá que lo entiendo por aquella ocasión que tuvo deseos con una muchacha. De hecho me gustaría contarle mi situación y decirle que ahora lo entiendo perfectamente que se haya sentido así, y que no lo juzgo para nada, y pedirle perdón por juzgarlo tan duramente aquella vez. Pero me quedaré con las ganas. Para mi padre, yo soy esa niña inocente de 5 años, santa, una princesita, como él me dice.
Sólo espero que este crush se me vuelva a pasar en algunos días. Las emociones son muy volubles y nada duraderas. Ya este sueco se regresó a su ciudad y para cuando regrese a mi trabajo yo ya estaré más que panzona o en la incapacidad por maternidad.